martes, setiembre 06, 2005

Ya nadie incendia el mundo

Con el libro que mostramos en la imagen, Victoria Guerrero abre una nueva colección de poesía en la editorial Estruendomudo. Dentro de la estética y patrones ideológicos que han revestido a la poesía peruana de los 90, la cuarta entrega editorial de Victoria refleja las tensiones sociales y la indiferencia radicalizada en el espacio hostil de la ciudad de Lima en esos años, revisitados desde una distancia quejosa, doliente y a la vez complacida con la posterior supervivencia de la voz, que en el presente del libro se concibe madura e increada.
El libro habla de un repliegue personalísimo sobre una intelección educada muy lejos del dolor de su experiencia. En cierta medida -y tal vez se deba a ello- el libro se vé mas armónico como proyecto que en fragmentos. Pero lo que importa es lo que queda. Y lo que le ha quedado a Guerrero es la huella visible de haber habitado cada lugar de su propia memoria después de tanta violencia.

martes, agosto 09, 2005

La Puerta Estrecha

Hace unos meses leí la novela (1909) de Andre Gide que titula como este post y encontré en ella un pasaje -una carta de Alissa Bucolin a Jerome, su primo- que me hizo comprender conversaciones que no lograba descifrar. La novela trata la adolescencia de un muchachito llamado Jerome y más concretamente de una extraña relación con una de sus primas -Alissa- para presentarnos una reflexión sobre las necesidades vitales puestas frente a la moral del mundo adulto que termina regulando la vida de estos niños llenos de sueños. La novela puede no ser brillante para algunos, pues presenta algunos descuidos en el argumento, incluso una incomoda exacerbación de la experiencia 'mística' de los personajes la podría hacer pasar por solemne o cursilona para algunos, pero tiene sin embargo la virtud de desarrollar psicologías ricas y complejas que se vuelen envolventes. Una pasaje -una carta de Alissa Bucolin a Jerome- dice mas o menos algo así como "no lo hago por ti... lo hago por egoísmo". El resto es lo de menos, o al menos tuve esa impresión al leerla. Sea cual fuere el motivo real de Alissa, al continuar uno las páginas de la novela irá descubriendo cuanto de mascara se puede encerrar, desde la negación de los sentimientos, hasta desembocar en el error, los idealismos y los arrepentimientos.