viernes, julio 18, 2008

La frontera entre dos edades: sobre Los Mutantes de Mariano Vargas


Estruendomudo inició el año editorial con la publicación de Los Mutantes, primera novela de Mariano Vargas. Este es el texto que leí en la presentación del libro.

Pese a su brevedad, hablar de Los mutantes de Mariano Vargas es hablar de un montón de temas. Para empezar quisiera comentar lo que más, creo, va a saltar a la vista: la influencia. Los Inocentes, uno de los modelos de riesgo literario más originales de nuestra literatura, es un libro que dejó mucha cola. Sin embargo, creo que mucho de lo que se ha publicado tratando de imitar, emular, homenajear, dejarse influenciar, etcétera, por la obra de Reynoso, puede considerarse verdaderamente prescindible.
Es indudable que la narrativa de Oswaldo Reynoso, en particular Los Inocentes, propuso una ruptura respecto de lo que se venía haciendo en el país en los años de su aparición. Para no desviar el asunto, diré que sus diferencias con el momento general de la narrativa setentera se pueden resumir en dos aspectos: se reenfocaron los temas “de los que se debía hablar”, y se volvió a asumir el texto híbrido como una necesidad para la ficción.
Sobran testimonios para recordar que, cuando no se trataba de narrativa urbana, en la escena emergente de entonces la apuesta estaba del lado de la representación migrante y las posibilidades de identidad que surgen de dicho problema. Por otro lado, aunque creo que la experimentación formal es un acto más del lenguaje, Los Inocentes fue un libro de ruptura porque logró señalar una forma de existencia que mucha escritura dejaba fuera de los libros, formas de existencia que quedaban omitidas en las voces de quienes no sabían donde poner aquel lado de la realidad. Las lecciones de Reynoso, después de observar esto, son evidentes: no se necesita demasiadas páginas para grabar un mensaje en la memoria, la más fácil; la otra, la que hace la diferencia entre el caso de Mariano y todo el resto, otra más simple, pero menos entendida: hay que averiguar por qué hacemos las cosas, pero antes, por que existen de cierta manera.
Creo que lo que hace Mariano en relación con Los Inocentes es rescatar su clima, el aprendizaje, la frontera entre dos edades. Nino y Gonzalo aparecen al final de la infancia con todos los fantasmas propios de la edad adulta: el deseo, la violencia, el miedo al futuro, la identidad (o sea repetir el miedo al futuro, el deseo, la violencia). Creo que eso es una diferencia fundamental con lo de Reynoso, cuyos personajes se encuentran con sus traumas en la calle, y sus traumas se les quedan rondando en la cabeza. Los mutantes, en cambio, parece proponer que la identidad puede ser innatista, porque sus personajes aparecen casi preparados para la acción, casi dispuestos a lo que les suceda. Otro factor importante que se puede desligar de Los inocentes es el carácter complementario de sus protagonistas, que en el libro de Reynoso aparecen como miradas distintas que cuentan un mismo miedo y una misma fascinación. En el caso del libro de Mariano, Nino y Gonzalo fueron semejantes hasta que Nino vio en la esquina de la cuadra a Los Mutantes. Desde entonces se convirtieron en opuestos complementarios, el riesgo y la prudencia, la osadía y la timidez, la apuesta por el futuro y el temor del mundo que espera afuera.

Hay mucho más que decir probablemente, pero hay más que influencias. Un segundo tema que comentaré el es de los riesgos formales que Mariano asume. No voy a decir que es un mérito escoger las influencias porque todos los que escriben escogen sus influencias, (tema de lo teatral / la obsesión porno no estilizada) pero sí diré que Los Mutantes representa una ligera renovación entre la narrativa local reciente pues se aleja de muchos moldes. Lo que Mariano escribe está en la frontera entre el realismo sucio y formas como el gore o la estética cómic, en las que todo se ironiza, se exacerba y suaviza simultáneamente; como para escapar de la impresión de que Borges y Cortazar han publicado hace unas semanas que deja gran parte de la narrativa peruana reciente.

Hay dos puntos en particular que contienen gran parte de ese riesgo. Uno es el Manifiesto publicado en el periódico clandestino El Averno. Allí hay, fuera de las claves que sugieren muy tangencialmente una apuesta por romper con el espíritu de esta época, o de la época del libro, hay una apuesta por saltar las páginas de la ficción y meter las narices en la realidad, por decir más que solamente jugar a las formas. En el Manifiesto, la apuesta va del lado de la imaginación, y se apoya en la búsqueda de una razón alterna que ayude a encontrar la identidad, que libera de la alienación, y desde luego, que justifica la ficción.

Además, otro aspecto importante de ese riesgo está en el nudo que se forma entre el aprendizaje de Nino cuando es entregado por sus amigos al camionero y rescatado por Los Mutantes, y las tangenciales apariciones de los nobles. Una estrecha relación de control aparece en esta complicada caricatura de una sociedad donde el orden de las cosas está controlado desde el poder. Sin embargo, como sucede en la realidad, la función significante del dinero hace invisible el poder. Si como dice el manifiesto, la cosmovisión caricaturista y el pensamiento libre son caminos para entender una realidad ajena y controlada, la ficción que Mariano construye con Los Mutantes es, con el desenlace que tiene, un proyecto cumplido, el manifiesto su llave, y Nino el producto de este breve y arriesgado acto de conciencia.

martes, mayo 13, 2008

Estos meses















Recién retomo este blog después de mucho tiempo. En estos meses he publicado algunas notas en mi blog de poemas, Catedral, reseñas de dos poemarios: Fiera Venganza del tiempo, de Carlos Vaquerizo, y Somniloquio, de Beatriz Torres. También publiqué un comentario breve sobre una de mis películas favoritas, Manhattan de Woody Allen, en También los cinerastas empezaron pequeños, y una selección de poemas, con motivo de una reciente muestra sobre poesía peruana en la revista virtual Ping Pong, que dirige Frank Baez. También linkeo aquí una reseña que encontré recién sobre Los ríos en invierno.

domingo, mayo 04, 2008

Capote


























Capote es uno de mis escritores favoritos, pero también es el título de la película sobre Capote que en 2005 dirigió Bennett Miller. Basado en una biografía de Gerald Clarke, el film reproduce el antes y el durante de la escritura de la ya clásica In Cold Blood o A Sangre Fría, como la leí por primera vez. Sin duda, el mayor protagonista de la película es el temperamento del novelista, encarnado, en una espectacular actuación, por Philipp Seymour Hoffman.
Aunque la película parece pensada para mostrar a generaciones más acostumbradas al cine que a la lectura de novelas el peculiar temperamento de un escritor notable, su éxito radica en mostrar una caracterización demasiado real, creíble, del buen escritor norteamericano. Por otro lado, la película también muestra que los autores de biografías norteamericanos pueden ser tan talentosos como los novelistas promedio, en particular porque la película insiste en caracteres que aparecen en la misma novela, como el hecho de que el móvil del asesinato sea absolutamente inconsciente y arbitrario, o en factores externos al libro, como las obsesiones particulares de Capote en cuanto al tema durante la escritura del libro.























Es conocido que Capote poseía un carácter arrogante y que gozaba de ser un sujeto mediático. Trabajar un personaje así debe haber sido un compromiso muy retador para Philipp Seymour Hoffman, pues su notable actuación sostiene la mitad del éxito de la película. Sin duda, el reto mayor está en hacer una caracterización demasiado real, demasiado versátil, en la cual el parecido físico es solo un ingrediente, y no la culminación de su éxito. Por otro lado, un elemento en el que coinciden bien el guión y la actuación de Hoffman es el trabajo sobre la vida privada del escritor: los mejores momentos de la película están en esos instantes en que vemos al Capote más humano posible, tratando de soportar las sensaciones de soledad pese a la compañía de amigos como Harper Lee o Dunphy.
No considero que sea una película imprescindible, porque la dirección no se deja sentir. Para quienes han leído la biografía de Capote de donde se adapta la novela, esta película depende demasiado de la buena prosa de Gerard Clarke, y de una buena adaptación del guión. Sin embargo, la actuación de Hoffman se puede considerar la mejor representación fílmica de Capote, además que deja muchas ganas de releer A Sangre Fría.

jueves, diciembre 20, 2007

John Jairo Junieles, premio Nicolás Guillén 2007














Durante el último coloquio de literatura de la PUCP participé de un encuentro con dos escritores colombianos. Cuando los conocí personalmente, me confundí un poco: uno hablaba como venezolano y otro como cubano. Hace una semana exactamente, John Jairo Junieles, el que hablaba como cubano, me sorprendió con una noticia: había recibido el último premio Nicolás Guillén de poesía. Este premio se otorga a autores nacidos en países caribeños en general, sin importar si fueran residentes o no. Junieles ha publicado ya varios libros de narrativa y poesía. En 1993 publicó el poemario Papeles para iniciar el fuego; luego, en 1996, Temeré por mí al final de estas líneas; Canciones de un barrio en la frontera (2002) y Viajero con pasaje a tierra extraña (2007). Junieles también 'le entra' a la narrativa, y ha publicado el libro de cuentos Con la luz que me queda basta (Panamericana 2007, se consigue en Lima), y la novela Hombres solos en la fila del cine, que es de 2004. No se trata del primer premio que recibe, pues ya se le adjudicó el premio Nacional de Literatura Ciudad de Bogotá en 2001.
Ya que es difícil conseguir sus libros de poemas, vuelvo a linkear su blog desde aquí. Allí se puede leer una buena muestra de textos. Renuevo mis felicitaciones, y espero leer pronto Metafísica de los patios. Si en Lima se consigue tanta poesía joven chilena y argentina en librerías, un poquito de Junieles no vendría nada mal.

jueves, octubre 18, 2007

martes, setiembre 11, 2007

11-09-2001




El atentado terrorista del 11 de setiembre de 2001 en Manhattan me tomó desayunando en casa. No suelo ver televisión ni desayunar en casa por las mañanas, pero ese día no tenía clases sino hasta la tarde, y como nunca, prendí la televisión en CNN. 7:45 más o menos. En eso se interrumpió la programación y pude ver un avión estrellándose contra una de las torres gemelas. No lo pude creer.
Entonces llevaba mi segundo ciclo de universidad. Al llegar para una clase de las cinco de la tarde, las preguntas sobre el tema eran generalizadas. Incluso no hubo clase ese día, era mi odiada y querida clase de Lógica: me aburría, pero allí conocí a mi enamorada.
De entonces recuerdo una canción que se me venía a la mente cada vez que aparecía en algún lugar una imagen de avión estrellándose contra uno de esos edificios. Se trata de una canción de System of a Down que salió semanas después del atentado del 11 de setiembre de 2001 al WTC. Creo que la letra tiene momentos en los que no se puede desligar de las decisiones políticas del gobierno de Estados Unidos respecto a Medio Oriente, y de una forma de vida, la norteamericana, que se victimiza y entroniza constantemente en su relación con el mundo. Bueno, igual se trata de un disco notable, de una canción notable, y de momentos de miedo y confusión.

viernes, setiembre 07, 2007

7.9


Más que los periodistas preguntando ¿estás embarazada? a las mujeres embarazadas o ¿estás herido? a los sobrevivientes que salían de los escombros, el pisco 7.9 es la mejor expresión de que no existe ningún compromiso con los hechos cuando el dolor es de otros. Como los corresponsales de televisión tienen que recibir su dinero, viajan gratis y no les afecta, preguntan tonterías. Pareciera como si el inconsciente de nuestro ministro de la producción (¿?) hubiera dicho por él: no me ha pasado nada, saquemos un pisco para celebrar...

martes, setiembre 04, 2007

Stop the clocks: ¿Cuál es la mejor canción de Oasis?


Como muchos de mis amigos saben, una de mis bandas favoritas es Oasis. Hace unas semanas ha salido Stop the clocks, un disco que recoge, a juicio de Noel Gallagher, lo mejor trayectoria de la banda de Manchester, y -como se sabe- cuando una banda publica sus greatest hits es porque admite el retiro, o porque ha sido pirateada en El Hueco. En este caso se trata de un cierre que coincide con el final de su contrato con Sony, final que los deja sin disquera cuando las preferencias musicales han cambiado y cuando la banda ha exprimentado tantas transformaciones que ya no sabemos cuál es su verdadero rostro.

La lista de Noel incluye las siguientes canciones, repartidas -innecesariamente, creo- en dos cd's:
  1. Rock 'n' Roll Star
  2. Some Might Say
  3. Talk Tonight
  4. Lyla
  5. The Importance Of Being Idle
  6. Wonderwall
  7. Slide Away
  8. Cigarettes & Alcohol
  9. The Masterplan
  1. Live Forever
  2. Acquiesce
  3. Supersonic
  4. Half The World Away
  5. Go Let It Out
  6. Songbird
  7. Morning Glory
  8. Champagne Supernova
  9. Don’t Look Back In Anger

Después de enterarme de la salida de este disco estuve escuchando todo lo que tengo de Oasis -todo menos Stop the clocks-, en parte intentando ver si estas son mis favoritas, y en parte buscando el momento en qué perdieron la magia. Para muchos eso sucedió en el 98 con el Be Here Now..., pero creo que su disco del 2000, Standing on the shoulder of giants, es un disco notable y en alguna medida conceptual, así que no puede ser, y es incluso superior a los dos últimos, que considero apenas aceptables, aunque con muy buenas canciones.

Aunque no me crean, conocí a Oasis por Don´t look back in anger en 1995, pero después preferí canciones como Some Might say, Champagne Supernova, Hey Now, y Morning Glory. Ese mismo año escuché sin mucha atención el primer disco. Grave error. Ahora es el disco que más escucho de ellos. De ahí me gustan, en este orden, Live forever, Slide away, Supersonic, Cigarretes and alcohol y Rock and roll star.

The Masterplan, disco de b-sides a menudo menos preciado por desconocido, también trae muy buenas canciones que acompañaron los singles y no entraron en los discos, pero no dejan de ser notables, como Rockin' chair, Fade away, Masterplan, The Swampsong -completa-, I´m the walrus, (It´s good) to be free... Y a eso que muchos consideran un fracaso llamado Be here now hay que reconocerle el hecho de haber dado singles notables, canciones que sonaron mucho en radios a fines de los noventa, como Stand by me, Don´t go away, y Do you know what I mean?, además de canciones que muchos fanáticos consideran buenas como Magic pie o My big mouth.








Del disco del 2000 eligiría menos, pero elegiría varias. Si bien me pareceun poco menos digerible que lo anterior, hay que rescatar de este disco el hecho de que las canciones encajen tan bien juntas, y la presencia de temas raros pero potentes: Go let it out, who feels love?, Put yer money where yer mouth is, Sunday morning call, y Roll it over. También se puede destacar Little James, la primera canción de Liam, y el bonus de la versión japonesa----} Let´s all make believe, que es notable realmente.

De los dos discos siguienes la lista es menor. Del disco Heathen Chemestry hay poco que decir, aunque tiene sus canciones: Stop crying your heart out, the hindu times, born on a different cloud, songbird, y ahi se termina... para mí. El último disco no me pareció tan bueno, aunque tiene sus canciones, como Turn up the sun, The importance of being idle y Keep the dream alive.

Recientemente se ha visto a Noel en televisión anunciando que el nuevo disco de Oasis sale para el verano de 2008. ¿Qué saldrá? Como se sabe, en la última formación todos componían y no había baterista, pero el sitio del buen Alan White fue tomado por Zak Starkey, el hijo de Ringo Starr. La situación de los noventa, en que Noel hacía todo lo difícil, ha cambiado. Las canciones de Liam son buenas (Songbird), las que puso Gem Archer en el disco del 2005 son interesantes, y las que más se parecen al primer Oasis (Turn up the sun y Keep the dream alive), son de Andy Bell.

Esta es mi lista. ¿El mejor disco? Creo que el primero. ¿La mejor canción? Tengo varias... Si prefieren una especialmente, o si creen que falta alguna, o si quitan alguna, los comentarios están disponibles.

jueves, mayo 17, 2007

También los cinerastas empezaron pequeños

Con un nombre que es a la vez un manifiesto, un grupo de amigos coordinado por César Guerra sostiene un interesante blog -llamado como el título de este post- que comenta minuciosamente películas recientes y recomienda para el cinéfilo poco entendido algunas películas notables. Me llamó especialmente la atención la definición del término cinerasta, que los ha llevado a nombrar así el blog. "Cinerasta: es la persona que, a diferencia del cinéfilo, ha sido llevado por el cine a caminos poco afortunados". Hay interesantes comentarios de los últimos estrenos en cartelera. Un blog singular.

miércoles, mayo 16, 2007

Dos novelas de Juan José Saer













Tuve oportunidad de leer dos novelas de Juan José Saer hace poco. La primera fue La Ocasión (1986, premio Nadal), un texto que cuenta -de una manera aparentemente episódica, pero con extrañas y singulares digresiones- la aventura de Bianco, un filosofo positivista argentino, quien, vuelto en un escándalo por culpa de un colaborador, pierde su buena reputación en Europa. Abrumado, regresa a Argentina para emprender un proyecto personal distinto: se dedica a la agricultura. Allí contraerá matrimonio con una joven mujer, y en ese momento coemnzarán sus problemas. Mermado por el alcoholismo, una percepción caótica de la que hace eco la narración se combina con una amistad que interfiere en su vida, haciendo un triángulo de su romance, y coronando el cuadro con una peste que obliga a todo el pueblo a abandonar la zona. La monotonía de la vida rural es rota por la historia de Waldo, el infalible vidente que anticipa una peste de desenlace inevitable.
La segunda que le leí es un tipo narrativo completamente distinto. La pesquisa (1994) cuenta la historia de un detective que persigue a un misterioso asesino de ancianas. Una persecusión implacable, mucho análisis y personajes que se complementan (dos detectives, uno asistente del otro) contribuyen a construir una tensión y una intriga que parecen nunca resolverse. Pero, mientras las investigaciones se hacen intensas, una calma inquietante parece sugerir el repliegue del asesino, pues la ola de muertes se ha reducido. Han pasado semanas desde el último crimen, hasta que, con motivo de un descanso, nuestros detectives se separan y el miesterioso asesino reaparece, dando muerte a una señora que horas antes había visto al detective principal de la historia. Pero mejor me detengo ahi para que la sigan. En la novela policial decir el final es decir todo. Solo diré por ahora que Saer es muy recomendable y que, ahora que se viene la feria, sería bueno conseguir sus libros.

sábado, abril 28, 2007

Adios José Watanabe

De manera sorpresiva e inesperada ha desaparecido José Watanabe, a los 61 años. Autor de siete libros de poesía que contaban ya con el reconocimiento general que toda buena obra merece, Watanabe representó para la poesía peruana la posibilidad de otros mecanismos de escritura y la llegada de un estilo particular de crear poesía en un periodo en que las posibilidades estaban sobre todo en importar modelos. Tendiente al libro acumulativo, donde se registran poemas que pertenecen siempre a un ciclo de escritura, la mirada de Watanabe se fue constituyendo como un lugar obligado y revelador para sus contemporáneos: allí se produjo una sensibilidad atenta al espacio natural, una estética pictórica y una tendencia a abundar y desentrañar los espacios mínimos, los temas agotados, las experiencias adversas.
Nacido en una generación donde todos los autores han derivado siempre en ejercicio de autobombo, Watanabe fue una presencia silenciosa y constante, tanto si pensamos en su personalidad característica, como si hablamos de su poesía. Es lamentable la partida de un autor que siempre buscó estar detrás de sus libros y no sobre ellos; de un autor que, además, recién empezaba a gozar de un merecido reconocimiento más allá de nuestras fronteras. Como se sabe, Watanabe estuvo dedicado a muchas actividades extra literarias. Interesado siempre en muchos problemas de la cultura peruana, su interés en decir sobre lo peruano está plasmado en su trabajo como guionista y en las respuestas que brindó en entrevistas. Su poesía no estuvo ajena a ese esfuerzo. Siempre buscando un punto común con el lector, Watanabe hizo una poesía que volvía visible el deslumbramiento personal ante los misterios esenciales de la vida común, un lenguaje que marca e impacta por su capacidad de decir en un lenguaje que también se interpela y se capta con las emociones. Una pena. Mejor leerlo. Siempre.

martes, enero 02, 2007

Varamo de Cesar Aira

Leí hace poco una novela breve de César Aira (1949): Varamo. Publicada en 2002 y pese a las diferencias, Varamo se parece a las demás novelas de Aira en su peculiar condición, que nos lleva a un estado final donde la ficción narrativa nos muestra sus venas y mecanismos sin desgastar el efecto de la ficción.
Varamo tiene un punto de partida nada peculiar. En Colón, Panamá, en el año 1929, un panameño se dirige al banco a cobrar la mensualidad del trabajo y recibe todo su pago en billetes falsos. Pese a que lo advierte inmediatamente, lo recibe y se retira con los billetes en el bolsillo, sin protestar. El narrador intenta introducirnos en el espacio habitual de Varamo: su madre, su casa, sus aficiones, todo mientras Varamo intenta despejar su preocupación por el dinero: cómo pasar el mes y cómo deshacerse del dinero falso son preocupaciones que lo habitan mientras se dedica a embalsamar animales. Curiosamente, no conoce el oficio, solo le agrada a priori y ello lo empuja a intentar embalsamar un pez, pensando en venderlo. En medio del fracaso, el narrador aparece y deja su materia para hablarnos de lo que hace: nos cuenta las circunstancias en que Varamo escribe un célebre poema vanguardista: El Canto del Niño Virgen. Pero hasta ese momento resulta sorprendente que se adelante tanta información: el relato nos dejaba ante un oficinista sometido a la incertidumbre del futuro inmediato. Ahí es donde comienzan a sorprender además del estupendo relato de las primeras páginas, este fragmento reflexivo que, escrito en el tono de reseña literaria, adelanta una serie de certidumbres importantes para leer el texto: "el logro último de la literatura es hacer resonar de algún modo el contenido en la forma" (66). La frase se refiere al texto que el lector tiene entre manos, y anticipa los contrastes y las exposiciones que el relato busca: el estilo indirecto libre -establece el narrador- refleja el ánimo del personaje, su incomodidad ante el problema de los billetes.
Una extraña circunstancia lo pone frente al accidente de tránsito del ministro del interior, quien debe controlar una carrera de regularidad. Para atenderlo, el ministro es llevado a la casa de las Góngoras, y una vez allí -nuevamente por efecto de la casualidad- recibe de manos de la Caricias, el manual de instrucciones de un radiotransmisor, ese mismo que producía los ruidos que no lo dejaban dormir. Pero, como si no fuera suficiente, la extraña travesía de Varamo no acabará en el camino a su casa. Decidido a desviar el rumbo para distraerse con una caminata termina en el café que suele visitar. Allí, dos conocidos le ofrecen una ocupación no imaginada: ser escritor. Entre promesas editoriales y una charla amena, dos editores proponen a Varamo la tarea de escribir un libro. La recompensa: doscientos pesos. Dispuesto a aliviar su problema, Varamo se decide a escribir. Después de la conversación, pensando en las notas que había prometido trabajar para convertirlas en libro, Varamo asume de inmediato la actitud del escritor y adopta una mirada sobre el entorno que podría calificarse tópicamente de 'literaria'.
El resto, nos dirá el narrador, es historia conocida. Desde 'El canto del niño Virgen' hasta su génesis y escritura, el recorrido que propone la novela se concentra en presentar las coincidencias caprichosas entre el azar y la necesidad material, que cobran sentido en el dinamismo de la subjetividad. Si la forma de la vanguardia encarna más bien una actitud en la que habita lo espontáneo, eso espontáneo es determinado por el paso del tiempo y sobre todo por lo performativo de la identidad. Varamo, personaje acostumbrado a su posición de oficinista, dejará el ritual monótono que lo mecía entre la casa, la madre y la papelería. Desenmascarando las relaciones del lenguaje, los gestos y las actitudes que comúnmente señalan y designan el mundo literario, y entremezclando sus usos y efectos, Aira construye una peculiar novela. Después de todo, tanto cambio repentino refleja el efecto del azar no solo en el porvenir, sino también en un pasado que -en la voluntad del narrador o en la realidad- se convierte siempre en otra cosa.

domingo, setiembre 24, 2006

V Festival internacional de Poesía Joven Novissima Verba

Durante los proximos cinco días se desarrollará la quinta edición del festival internacional de poesía Novissima Verba. Hoy, a las dos de a tarde, un recital que presentaba a Laura Tohe (EEUU), Yolanda Castaño (España), Andrea Cote (Colombia), Ielena Shertovoeba (Rusia), Marcelo Morales (Cuba) y Manuel Fernández (Perú) inauguró las actividades del festival, que este año incluyen tres mesas de debate en torno a la poesía hispanoamericana más reciente. Esta iniciativa representa un esfurzo por otorgarle reflexión y relevancia al quehacer literario mediante aproximaciones críticas y serias de sus principales manifestaciones. También constituye al festival como una de las actividades más sólidas para la difusión, recepción y lectura de la escritura poética emergente en diversas lenguas. Esta edición -al igual que la del año pasado- se desarrollará descentralizadamente en diversos puntos de Lima, aunque -por diversas limitaciones- no incluye actividades de desarrollo nacional, como sucedió en la edición anterior.
Pueden encontrar la programación en el blog del festival.

lunes, agosto 28, 2006

Escenarios de la duda y la certeza: Octubre de Manuel Fernández

El viernes 25 de agosto se presentó Octubre, el primer poemario de Manuel Fernández. El libro obtuvo anteriormente el premio de los juegos florales por el aniversario de la facultad de Letras y Ciencias Humanas de la PUCP, en el año 2002. Reproduzco una parte de mis palabras de presentación.

Seguimos pensando que a veces algunas cosas están más lejos que cerca, nos dice el poema que da comienzo a la décima sección de Octubre, un libro de poemas que es la excusa perfecta para narrar una sucesión de hechos que reproduce dos ciclos simultáneos: el de la historia oficial discurriendo paralelamente al de muchas vidas -privadas-.
El libro está dividido en diez secciones y relata, mediante poemas extensos y fragmentos de relatos en clave lírica -o poemas narrativos-, una historia amorosa que se presenta en escenas accidentales y discurre casi secretamente en una ciudad que vive momentos de crisis y conflicto: un ciclo que se abre con el golpe de estado que llevaría al poder al gobierno militar del general Velasco y concluye casi secretamente en el transcurso de otro golpe, el de Fujimori en los noventa -aunque también se incluye una escena ambientada en febrero del 75-. Mientras discurre esa historia —la oficial—, muchas historias menores se suceden en el mismo espacio, en la misma ciudad que ve discurrir una historia que solo existe en las cabezas de los que la recibe impuesta, esa historia que se escribe en los manuales y se enseña con certeza de evangelio en las clases de la escuela.
Cada personaje de Octubre es testigo, a su modo y en privado, de la violencia ineludible que transforma la realidad y arranca los asideros y las cosas queridas, y las hace pasar como rostros desconocidos mientras se recorre la ciudad. Cada persona soporta la inminencia de una realidad que es riesgo, pero también una lucha por un deslumbramiento, un amor, o una salida.
Imágenes de desesperación y de lucha, Octubre nos lleva a ser testigos de unas pocas vidas que brillan con la intensidad de la lucha por su propia supervivencia. Como en el varias veces repetido “no quiero pasar como una bella cosa inútil” (I 1) de la primera parte del libro, Octubre es un poema que lleva a sus lectores a reconocer el acecho de la fatalidad:

una mano llega de lejos y te arrebata lo más querido

siempre sucede que en esas condiciones lo mejor es morder un pedazo de

madera porque la penicilina no llega o no alcanza o escacea o ya que importa (II 4)


gracias a una agudeza que expone los contrastes de la ciudad:


Arquitectura nueva sobre la ciudad vieja

tensiones

entre lo armónico y la diletancia

tensiones

SENSUALIDAD PRECISA DE LOS CABLES Y LAS VIGAS

agregados modernos sobre el diseño antiguo

personas

lo estéril sobre la bruma grís de lima (IV, 2).


Los cntrastes de la ciudad vuelven a los individuos, influtyen en ellos, los separan y clasifican como consta en otra parte del libro: “Techos en punta de las clínicas extranjeras / techos chatos de los hospitales de Lima” (IV 4) dice al respecto el libro, mientras la gran historia discurre y Octubre reconstruye esas vidas que desarrollan en los márgenes, haciendo hablar al Doctor Lu y a la pareja que nos cuenta su propia historia -él desvelándose por mantener todo en orden y ella dormida, sometida a la inercia- mediante revelaciones y reminiscencias que evocan frustraciones y búsquedas diversas, nunca satisfechas:


El amor existe en nuestros más puros y canastos genitales y elabora discursos

inentendibles

el amor se agolpa y se fermenta

y se pasa por el water (VI 3).


Palabra de la insatisfacción que transforma radicalmente las cosas, hasta darles un giro que las vuelve completamente inversas, se trata de un libro que relata una crisis para transmitir con intensidad y belleza todo lo problemático, lo que circula inadvertido y nos rodea. Un libro que recurre a diversas tradiciones líricas -y otras de la cultura popular contemporánea- que no se proponen como lineas directrices en los poemas, sino como señeros que permiten, en la confluencia, una expresión conmovedora y efectiva, lo que quiere decir que están al servicio de la enunciación y no la determinan. Si un descubrimiento se celebra largamente, puedo decir que este libro es una forma de señalar lo no advertido en medio de tantas palabras y certezas, y que se trata con seguridad, de una de los mejores libros de poesía publicados en los últimos años, y que producirá una segura y necesaria expectativa por una obra que apenas comienza a manifestarse, pero que cuenta desde ya con la mejor condición para enunciar: la posibilidad de escribir su propia historia.

martes, julio 25, 2006

Para Roberto Bolaño - Jorge Herralde en Lima

Jorge Herralde, el editor del sello Anagrama, visita la Feria Internacional del Libro de Lima para presentar un libro de homenaje a Roberto Bolaño, que recoge una serie de textos alrededor del fallecido narrador chileno. Publicados en diversos diarios y revistas españolas, argentinas y chilenas, los textos de Herralde relatan algunos pasajes de la vida de Bolaño alrededor de sus experiencias comunes de edición y amistad. Pero Herralde estará en la FIL desde hoy a las 7, para conversar con Iván Thays sobre su labor editorial. La presentación de Para Roberto Bolaño
se realizará el jueves 27, a la misma hora, también en el marco de la FIL Lima 2006.

martes, julio 18, 2006

Terapia - David Lodge

David Lodge (Dolwich -Londres-, 1935) es un crítico literario y narrador británico cuya obra -en ambos géneros- ha despertado especial atención. Su narrativa ha circulado siempre en las claves de un género colindante entre la comedia y la narrativa urbana. Terapia es la historia de Lawrence Passimore -"michelines"-, un hombre que cuenta más de cincuenta años, y es guionista de la exitosa serie "Los vecinos de al lado". Está casado más de veinticinco años, y sus hijos ya no viven con él. Cuando todo parece nuevamente dispuesto para la felicidad, su esposa decide terminar la relación. Poseido por dudas, angustias e inseguridades, Passmore decide irse de su propia casa e iniciar una serie de viajes y visitas en busca de todas las mujeres con las que ha tenido alguna relación sentimental. Paralelamente decide seguir una terapia, que coincidirá con la temporada final de la serie para la que escribe, y una sucesión interminable de viajes y fracasos que lo llevarán en busca de su primera novia de la adolescencia, quien se halla también distanciada de su esposo, haciendo peregrinación por el camino de Santiago. Una profunda reflexión y un arrebato de culpa llevan a Lawrence a unirse a esta mujer, una persona totalmente distinta luego de muchos años de distancia. El de Lodge es un libro que revisa, desde una clave irónica, los diversos e influyentes pasajes en que el azar tiene la posibilidad de consolidar los sentidos nunca resueltos de la vida. A través de juegos paródicos y pastiches propios de las series televisivas, que hacen visibles los quiebres y conflictos interpersonales y las diferencias generacionales como eje de imposibilidad, la novela de Lodge dispone del azar para producir risa, pero también para generar conmoción y señalar como el paso del tiempo deja abierta la posibilidad de que todo resulte reparable.

Poemas en Catedral

En mi blog de invazores he publicado un poema que pienso incluir en el proyecto de libro que vengo trabajando. Pueden acceder haciendo click aquí.

martes, julio 11, 2006

Crisis Respiratoria de Susanne Noltenius

Estruendomudo continúa sus actividades con la publicación de Crisis Respiratoria, libro de relatos de Susanne Noltenius -quien se convierte además en la primera narradora que publica esta editorial-. Los relatos que conforman Crisis Respiratoria arrojan una mirada que explora las claves de las relaciones interpersonales más básicas, atravesando la frontera cotidiana entre los espacios familiares y el mundo exterior; pero sobre todo mostrándonos cómo actúa la incomunicación en el aparente dominio de la calidez familiar y la proximidad de los afectos, llegando incluso a echar sus redes sobre las aparentemente inextinguibles conexiones de cualquier proximidad. Ante el fracaso de la comunicación, y con la conclusión inevitable de que los individuos están aislados, ‘actuando’ para cumplir con sus funciones y expectativas en una ciudad codificada por las apariencias; los personajes de Crisis Respiratoria nos hablan de algo que también esta presente en la normalidad, cuestionando y desentrañando un universo tan codificado que resulta enceguecedor y asfixiante. Un libro de relatos que renueva y supera ámpliamente sus fronteras de enunciación y la capacidad ficcional de la narrativa femenina local, pues expone con precisión los síntomas de la infelicidad en medio de relaciones amorosas y filiales aparentemente estables, presentando -con habilidad y sencillez deslumbrantes- los vacíos invisibles de lo cotidiano: el efecto del tiempo, el hastío, el desengaño y la necesidad salvadora –en la quietud del hogar, en la ciudad o en los viajes- de escapar y de decir.

miércoles, junio 28, 2006

Cuadernos de Horacio Morell: veinticinco años

La editorial estruendomudo ha reiniciado sus actividades en 2006 con la reedición del primer libro de Eduardo Chirinos, Cuadernos de Horacio Morell (1981). En coedición con la Universidad Católica Sedes Sapientiae (UCSS), Estruendomudo reimprime una edición en tapa dura que reproduce los interiores e incluye dibujos del autor adicionales a los que inicialmente acompañaban la edición original, los que van de guardas ahora que el libro ha sido impreso en tapa dura.
La presentación estuvo a cargo de Jorge Eslava, Lorenzo Helguero y Álvaro Lasso, quienes anticiparon algunas de las impresiones expuestas en el breve dossier que acompaña el libro. De ahi podemos recoger -mas que las amistosas impresiones de algunos comentaristas- el sentido que tomaría el libro tanto en la obra del propio Chirinos -en cuanto a mapa, a derrotero de su producción posterior- como para algunos autores de los años ochenta, y también para alguna poesía limeña posterior.
Esta edición hace circular nuevamente un libro particularmente especial, en el que podemos descubrir las búsquedas de un autor que reproduce un mundo ajeno -el de Horacio Morell- mediante el deslumbramiento propio de las cosas nuevas; un libro donde el pastiche y la metaliteratura se ponen al servicio de un humor transparente y revelador que expone, desde sus diversos registros, las múltiples máscaras de un individuo que se sumerge y oculta en sus palabras.

martes, mayo 30, 2006

Reseñas de Libros en Sillón Voltaire

Vengo escribiendo tres reseñas para este Sillón: la primera sobre El Inventario de las Naves de Alexis Iparraguirre, estupendo libro de cuentos que resultó ganador del Premio Nacional Pucp 2005 de narrativa; la segunda sobre Cinco Segundos de Horizonte, poemario de Mario Montalbetti aparecido a fines del año pásado; y la tercera sobre Laberinto de Paul Forsyth, libro finalista del Premio Nacional Pucp de Poesía. Serán intercalados con otras notas durante las próximas semanas.